Los papilomas o verrugas plantares son lesiones superficiales y contagiosas de la piel. Se presentan como una zona de dureza  localizada. Tras el raspado progresivo de la capa de callosidad  aparece una zona redondeada, bien delimitada, marcada en muchas ocasiones con puntos rosados o negros (papilas).

Estas lesiones están producidas por el contacto directo del pie con una zona contaminada con el virus del papiloma humano (VPH). Los papilomas son mucho más frecuentes en niños y adolescentes que en adultos y, contrariamente a lo que se piensa, no tienen por qué ser dolorosas. El contagio, como hemos dicho anteriormente, es por contacto directo en zonas de especial humedad como son las duchas, piscinas, gimnasios, etc. Además una excesiva sudoración de los pies predispone al contagio ya que es un virus cuyas condiciones óptimas de vida son la humedad y el calor. Otro factor que favorece el contagio y dificulta la curación es una situación del paciente que provoque una bajada de defensas como puede ser el estrés.

En numerosas ocasiones los papilomas o verrugas son confundidos con callos o durezas comunes por lo que deben ser en todo caso diagnosticados y tratados por profesionales de la podología o dermatología.

Tipos de papilomas o verrugas plantares

papilomas
Múltiples verrugas vulgares en paciente anciano

Fundamentalmente son cinco los tipos de verrugas plantares que existen:

  • Verruga vulgar: Se ubican fundamentalmente en la zona del antepie donde aparecen generalmente cubiertas con hiperqueratosis. Tienen un aspecto ligeramente abultado
  • Mirmecias: Suelen aparecer en las zonas de presión de las plantas y son más frecuentes en edades comprendidas entre el final de la infancia y la adolescencia.. Al estar en zonas de carga , suelen ser dolorosas independientemente de su tamaño. Rara vez son numerosas, aunque lo más normal es que vuelvan a aparecer con el tiempo.
  • Verrugas translucidas: Aparecen normalmente cerca de mirmecias y pueden ser múltiples. Son de muy pequeño tamaño, como la cabeza de un alfiler y en ocasiones, si no se tratan a tiempo, evolucionan a mirmecias.
  • Verrugas en mosaico: Se trata de un conjunto de verrugas muy cerca unas de otras. No sen dolorosas por lo que normalmente se tratan muy tarde al ser descubiertas cuando su tamaño es muy grande. Debido a ello el tratamiento y su eliminación son más dificultosas que los otros tipos..
  • Verrugas planas: Muy parecidas a las vulgares. Son indoloras y aparecen en las zonas metatarsales. En ocasiones están recubiertas de callosidad. No se elevan de la piel tanto como las vulgares.

 

Tratamiento

Un porcentaje muy elevado de las verrugas plantares remiten por si sólas con el tiempo y llegan a desaparecer sin dejar cicatriz, sobre todo en los casos en los que las defensas del paciente se fortalecen lo suficiente como para “vencer” al virus.

En muchos otros casos (si la lesión aumenta excesivamente de tamaño, si aparecen otras verrugas en el mismo pie o en el otro, si hay dolor…) hay que aplicar un tratamiento. Hay multitud de métodos y todos dan resultado de una u otra manera. Los más conocidos son:

  • Nitrógeno líquido: es el tratamiento de elección para la mayoría de los dermatólogos. Consiste en la congelación del papiloma  mediante la aplicación del nitrógeno líquido. Es doloroso y requiere varias aplicaciones.
  • Ácidos tópicos: ácido salicílico, cantaridina o ácido nítrico. Requieren varias aplicaciones y suelen provocar menos dolor y menor probabilidad de recidivas que el anterior método. No dejan cicatriz . El ácido monocloracético o tricloracético son también muy efectivos pero prácticamente se encuentran en desuso por el alto grado de dolor que provoca su aplicación en los pacientes
  • Cirugía: Es el método con menor probabilidad de recidiva de la verruga. Los inconvenientes, sin embargo, son los propios de cualquier intervención quirúrgica (infección, posibilidad de cicatriz…), lo que hace conveniente plantearse si es necesario aplicar un método en el que el “remedio puede ser peor que la enfermedad”, dado el carácter leve de la lesión verrucosa.